El Sol transita Sagitario cada año entre el 22 de noviembre y el 21 de diciembre, aproximadamente 30 días. No es un evento raro ni un portal cósmico: es un tramo anual donde la identidad solar se viste de fuego mutable. El Sol aquí quiere horizonte, no rutina — y lo pide sin pedir permiso.
El cambio
Lo que realmente cambia: durante estas cuatro semanas, la tolerancia al encierro baja. Las cosas que en octubre te parecían estables, ahora te aprietan. Sagitario no te pone optimista porque sí — te muestra lo que se volvió demasiado chico. Conversaciones que pospusiste, viajes que no decidiste, estudios que abandonaste: vuelven a la mesa. No como ansiedad, como hambre.
Cuándo pega más fuerte
El amplificador progresado: este tránsito pega más fuerte cuando toca una casa activa en tu carta progresada. Si tu Sol progresado está en una casa relacionada con expansión, aprendizaje o proyección pública — por ejemplo Casa IX o Casa X — el tránsito del Sol por Sagitario actúa como multiplicador: decisiones que llevabas meses rumiando piden ejecutarse ahora. Si tu Luna progresada está en signo de agua, el contraste es más claro todavía: sentís el empuje justo cuando emocionalmente pedías recogimiento.
Qué hacer
Qué hacer: decide una cosa que venías posponiendo por "no es el momento". Una. Compra el vuelo, mandá el mensaje, inscribite al curso, publicá la idea. Sagitario no premia la deliberación infinita — premia el movimiento imperfecto. Y cuidá el gasto: el Sol acá infla lo que toca, incluyendo la billetera. Expansión no es lo mismo que dispersión.
Lectura equivocada
Lo que la gente lee mal: no es "mes de suerte". Sagitario no regala nada — expone si tu vida actual te queda chica. Si estás alineado, lo vivís como impulso. Si no, lo vivís como inquietud crónica. Esa diferencia no la hace el tránsito, la hace dónde estás parado cuando llega.